La avería de la desaladora podría estar solucionada este sábado si la causa es el transformador primario

El consejero de Medio Ambiente ha explicado hoy en qué consiste la avería que sufre la desaladora, problema que ha motivado restricciones en la distribución de agua, y ha detallado cuáles son los plazos para solucionarlo. En el escenario más positivo el sábado se podría retomar el consumo normal sin cortes, y en el peor de ellos habría que esperar al próximo miércoles.

Manuel Ángel Quevedo también ha querido matizar que la desaladora no es una instalación que dependa de la Ciudad Autónoma, si no que la gestión el Ministerio de Medio Ambiente a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el contrato está adjudicado a la empresa Ferrovial Cadagua. “Aunque no tenemos gestión, ni responsabilidad, pero como tiene importantes consecuencias para los ciudadanos, nos hemos preocupado de ver lo que se estaba haciendo por parte de la empresa”.

A la hora de detallar el problema ha manifestado que “la avería ha sido en el arrancador de la planta, de los pocos que no tienen repuesto y afecta a las tres líneas de producción, cada una de 7.000 metros cúbicos, totalizando 21.000 metros cúbicos de agua desalada al día. El arrancador tiene dos transformadores, primario y secundario, y no sabemos cuál está estropeado”.

Dependiendo de cuál esté averiado, varían los tiempos de solución. “El transformador primario está pedido y llega de Barcelona, viene mañana a Melilla. Lo va a recoger una persona en Málaga y lo trae en avión. Y ya hay dos operarios de la empresa que montó la planta. En cuanto mañana tengamos este transformador primario, se colocará por la tarde y se intentará arrancar la planta –ha subrayado el consejero-. En cuanto al transformador secundario, que no existía en España, está pedido a Israel y llegará a Melilla el miércoles. Si fuera el secundario el de la avería, pues sería hasta el miércoles cuando tendríamos que sufrir las consecuencias del problema”.

Por tanto, “el peor de los escenarios es de una semana, hasta el próximo miércoles, el mejor sería que ya por la tarde noche del propio viernes se pudiera arrancar la planta y el sábado estuviéramos con normalidad. Nosotros hemos querido ponernos en el peor de los escenarios para no dar falsas esperanzas”.

De cara a que no vuelva a suceder un episodio como este que obliga a cortes en el suministro, ha apuntado Quevedo que “se ha hablado con la empresa y en 2-4 meses va a comprar un arrancador nuevo para tener en Melilla dos arrancadores. Esto vale unos cien mil euros. Se hace con el objeto de que si esta avería, que no es previsible que se produzca, vuelve a suceder, ya sólo sería pasar unos cables de un arrancador a otro”.

En un día normal de verano Melilla consume 35.000 metros cúbicos de agua, de los cuales la planta desaladora aporta 20.000 y los pozos los 15.000 restantes. “Los pozos no nos pueden dar más de 18.000 metros cúbicos y por eso tenemos que bajar durante estos días casi el consumo a la mitad porque si no la ciudad se quedaría desabastecida. De ahí, hacer un llamamiento a los ciudadanos para que hagan un consumo responsable de agua”, ha esgrimido el responsable de Medio Ambiente.

El suministro, hasta solucionar el problema, funciona con normalidad de siete de la mañana a tres de la tarde, aunque esta mañana ha habido retrasos por el tiempo que ha tardado en activarse todo el sistema. “El proceso de apertura y cierre de válvulas dura una hora y cuarto. El llenado de las tuberías y aljibes nos ha hecho tardar más de dos horas en algunos puntos esta mañana, por eso esta madrugada, en vez de a las seis de la mañana, se van a empezar a abrir las tuberías a las 4.30 horas”, ha querido explicar al ciudadano.