REMESA deja de ser una sociedad mercantil para convertirse en un instrumento al servicio de la Ciudad

    • Manuel Ángel Quevedo es el nuevo presidente de la empresa de eliminación de residuos en sustitución del Ramón Gavilá
    • En el mes de marzo, por el cambio en los estatutos, el convenio de servicio actual con la Ciudad pasará a ser una encomienda de gestión y REMESA no podrá presentarse a concurso públicos
    • A partir de marzo se pondrá en marcha una planta de transferencia de amianto y acto seguido se hará lo mismo con otra de gases fluorados

REMESA, la sociedad de residuos de Melilla y cuya titularidad comparten a partes iguales la Ciudad Autónoma y el Estado, celebró ayer junta general y consejo de administración. Este encuentro sirvió para designar a los tres nuevos consejeros locales, que serán Manuel Ángel Quevedo, Ramón Gavilán y Mustafa Aberchan. Y también se eligió nuevo presidente, cargo que pasa a ocupar el actual consejero de Medio Ambiente en sustitución de Gavilán. Esto cargos, por cierto, no están remunerados.

La otra decisión alcanzada ayer atañe al cambio de estatutos, de manera que REMESA deja de ser una sociedad mercantil, figura con la que se creó el 22 de julio de 1993, y se convierte en un instrumento al servicio de la Administración local para la mejora y mantenimiento del medio ambiente.

El cambio más sustancial se aprobará en el próximo consejo de administración, que está previsto que se celebre en marzo. El convenio de servicio actual con la Ciudad pasará a ser una encomienda de gestión, con una duración máxima de cinco años, y REMESA no podrá presentarse a concurso públicos.

Planta de transferencia de amianto y de gases fluorados

REMESA, en esta nueva etapa, espera ejecutar su primer proyecto también en el mes de marzo. Será la puesta en marcha de un centro de transferencia para la eliminación del amianto, donde los particulares, a través de empresas especializadas, podrán depositar los elementos en cuestión y será la Ciudad Autónoma quien los traslade posteriormente a la Península para su eliminación definitiva.

En esta misma línea, y en los meses sucesivos, también se pondrá en marcha una planta de transferencia para la eliminación de los gases fluorados de efecto invernadero. La Administración asumirá estos gases, los tratará y luego los enviará a un depósito autorizado en la Península.

Fuente: www.melillamedia.es